martes, 10 de julio de 2012

La UNICA que hay

Parodia del "El hijo del hombre" (1964) de René Magritte.


Mañana se realizarán las elecciones de autoridades estudiantiles en la Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica (UNICA). Múltiples frentes y movimientos lanzan sus candidaturas ante las instancias de gobierno a nivel general y facultad. ¿Cuáles son sus propuestas? La  gran mayoría oscila entre acreditación, acabar contra la corrupción y cambio institucional.

Es decir,  que entre las distintas posturas existe convergencia de Ideales, pero que, de no fructificar en la eclosión multilateral de Ideas y éstas a su vez en un concienzudo planeamiento, jamás se obtendrá la materialización de lo propuesto, pervirtiendo entonces este proceso,  abandonando la lucha por la materialización de los ideales a cambio de la idealización de lo material. Así pues, henchidos de arengas revolucionarias y balconazos platónicos (o sea lo ornamental); pero huérfanos de toda propuesta programática que cite actividades precisas para alcanzar objetivos concretos (lo fundamental); los flamantes representantes iniciaran una partida perdida, presas de un “Complejo de Mesías” que en el campo de acción revelará su inherente improvisación e ignorancia de la realidad, deviniendo en el desprestigio de la democracia y representación estudiantil además de la consecuente invitación a la dictadura de la demagogia y cleptocracia. 

Por ello, para evitar estos escenarios los movimientos estudiantiles han de fundarse en basamentos idealistas, ideístas  y realistas que, mediante la inspiración, la planificación y la ejecución respectivamente, deberán definir el modus operandi que les permita  cumplir con quienes confiaron en ellos y con sí mismos.
En este contexto, el  debate no sólo político sino también académico, supondrá la constitución de la plataforma idónea de exposición y análisis del quehacer y problemática universitaria, poseyendo como esencial y primigenia labor la constitución de una sólida identidad sanluisana en el estudiantado. Para esto, habrá que dotarles de las herramientas intelectuales y axiológicas para que así durante los años residentes, puedan hacerlo orgulloso y diligentemente, entendiendo que el progreso o el retraso de su institución son también suyos, porque alma máter significa “madre nutricia” y las vitaminas o toxinas que contraiga ésta, serán para el estudiante los fundamentos personales para su consolidación o deformación profesional. De lo contrario,  seguirá la malsana indolencia y posterior abulia cayendo en la nefasta resignación de decir que nuestra universidad es “la UNICA que hay”.