Un póster del antiguo niño símbolo del terremoto del
2007, me lo presentaba como una figura más dentro del santoral católico. Y lo
encontré en Facebook. En su cuenta personal, decía “pide tu milagro con el
hashtag #ChichitoHasmeElMilagro”. Una fe sui generis sin duda. Creer que un
niño difunto puede hacer lo que un hombre o una mujer adultos en mediocre uso de
todas sus facultades no puede. Agora que el efecto placebo cura enfermedades es
cierto, que la fe mueve montañas sí. Pero también montañas de sangre y basura
como estos días ha sucedido en Yauca. Un muladar de platos descartables,
deyecciones humanas y botellas vacías presentan el after party de una fiesta espiritual en nominación, pero carnal y
comercial en concreto ¿Cómo puede la fe
fortalecerse si el hedonismo de nuestros sentidos interfiere con nuestra búsqueda infinita de
la divinidad? ¿Cómo la exaltación de lo escatológico puede estar ligado a la
purificación de lo celestial? Tal parece que la teoría de los polos opuestos
aquí prevalece, que la fe atrae la escoria.
Otrosí digo: es alarmante ver que si el poder público no
puede poner orden entre pequeños mercaderes de comida ambulante y otros objetos
¿cómo podrán hacerlo con las grandes corporaciones y los grandes intereses en
la región? La lógica es muy clara. Si los pequeños hacen lo que les da la gana ¿no harán esto o más los que poseen mayor
poder? Ah, me olvidaba. También la Virgen de Yauca tiene facebook.

No hay comentarios:
Publicar un comentario