domingo, 30 de noviembre de 2014

OJO DE POLIFEMO I



 Venus de ébano.


 Newton por William Blake.


Safo y Alceo, óleo de 1881 de Lawrence Alma-Tadema

Y desde entonces se dice que los poetas las vuelven locas, felices o lesbianas.



Fugata Arjoniana
- Dime que no para darte un...
- ¡Sí!






Un sapito bajo un honguito. ¡Qué bonito!


 "Tableta Esmeralda" de Amphitheatrvm sapientiae aeternae, solivs verae, 1609, por Heinrich Khunrath (1560-1605).

¿Busco en otros hombres lo que quiero para mí? ¿Busco en los muertos lo que quiero para los vivos?
Sin ánimo de ser médium o avatar, los busco. Converso con ellos, ausentes. Acción y ejecución me dicen otras voces desde esta dimensión.
"Justo medio" dice, antes de dejar la francachela, Aristóteles.



 "Pepita"(1929) por Francisco Soria Aedo (Granada, 1898 - Madrid, 1965).

Non Verba. Ego oculos. (Grazie, Google Traductor)
No palabras. Soy Ojos.


 Jean Auguste Dominique Ingres, Apoteosis de Homero,1827.






 Campaña "Leer te vuelve interesante".


 Ex Libris por Julian Jordanov para el Dr. Wolfgang Burgmer, "La manzana de Newton / Newton’s Apple", 2001.





No todo nos resulta tal como queremos. Y en eso, la frustración nos ahoga con su mantilla negra. Mas, hemos de escapar de su ala soporífera y reírnos de nosotros mismos.

El Humor pues, es una central nuclear en nosotros mismos, una energía poderosisima que empieza por un leve gesto en la comisura de los labios y se extiende como onda vibratoria producida por un maremoto, a toda nuestra consciencia.
Reír es estar aquí y ahora.



Luz es aquel que alumbra. Un libro es una herramienta inerte. Un hombre que lee es un amanecer in crescendo.





 El cielo siempre nos ve. En sus nubes, nuestras imaginerías ponen sus obras.

El cielo es hermoso porque no lo podemos tocar pero lo podemos ver.








Fotografía Surreal por Oleg Oprisco.


sábado, 19 de abril de 2014

EL URBANITA



Victor Skrebneski, Iman and David Bowie, 8 December 1991, Chicago Studio.

Corría con la corbata sobre el hombro derecho. En los arbustos dejó su pin de oro y su portafolio. La sangre le corría por los pómulos entremezclada con el sudor. Y entre la carrera, el
sol en su cenit y la huída estaba ella, inconmovible, patinando en su mente de hielo en gráciles circunferencias. Como ahora ,ante similares momentos, el recuerdo de una musa siempre había sido su bote salvavidas. Porque él era un capitán, enterrador sin reparo de todas sus amadas naves. Las naves eran la realidad. Así, en la alta mar de su egotismo el Aquí y el Ahora no existían. El Mañana y el Ayer eran sus dos islas cementeriales donde vivía con muertos, perdidos, olvidos, ausencia, incertidumbre, planes y sombras. Todo era fantasma del pasado o aparaciones del futuro. Y entre todo el galimatías ella pervivía, en su delirio de tonta persecución ruidosa, en la boca de su gruta. Su nombre era pues, el vacío del principio.