
Hace algunos años estuvo
muy de moda el best-seller “El Secreto” de Rhonda Byrne con su leimotiv (motivo
central) la Ley de la atracción, la cual postulaba que “tus pensamientos se
convierten en tu realidad”. El libro también fue llevado a un dvd y fue
presentado en el programa de Oprah. Byrne hizo mucho dinero e instauró una
marca. Y de esta ley de la atracción, en la cultura urbana y contemporánea se
hicieron bizarras y numerosas parodias de gente que con solo fe y repitiendo
constantemente "quiero dinero” o “quiero felicidad" se esperanzaban
en que iban a conseguir lo solicitado.
En ese entonces abundaba numerosas personas
que escribían un cheque para ellos mismos por un millón de dólares, tal como lo
vieron en el dvd de “El Secreto”, y esperaban que ese millón llegue a sus
cuentas de ahorros. Muchos, muchísimos no lo lograron y algunos sí. Pero
¿entonces por qué no les funcionó a todos? Porque esos algunos que lo
consiguieron no vieron en ese cheque de 1 millón el culmen de sus esfuerzos y a
tirarse en su hamaca y esperar a que aparezca el milagro, sino que, aquellos
que lo lograron vieron ese cheque, como el blanco de todas sus flechas y esfuerzos,
vieron ese cheque como una estrella de Belén que les mostraba hacia donde
tenían que dirigirse, porque cuando nos enfocamos en un objetivo, nos
orientamos a un único esfuerzo es cuando logramos lo que anhelamos. Ya lo decía
Miguel Ángel Buonarotti “el genio es la eterna paciencia”.
En summa, la tenían
clara y sabían en qué dirección querían avanzar, ¿Por qué? Porque la ley de la
atracción es más que palabras, la ley de la atracción es acción. El hombre
manifiesta su ser a través del pensamiento, la palabra y la acción. Si acaso
estos tres actos volitivos, es decir manifiestos de voluntad entran en
coherencia llamaran a la armonía perfecta del alma, la mente y el cuerpo
respectivamente.
No te puedo decir lector que es lo que debes pensar, decir o
hacer pero lo que si te puedo asegurar es que donde centras tu atención, donde
enfocas tu energía (porque somos seres con energía electromagnética, eléctrica, eólica, etc según la ciencia) , donde tú apuntas tu fe, donde
cimentas tus ansias y sueños es donde todo florecerá, todo fructificará y multiplicará, bien sea el paciente fruto del amor, el agradecimiento, la abundancia.
Pero si ves pobreza y te regodeas en ella, te autocompadeces, pues multiplicarás y harás cundir más miseria. Si hablas, proclamas enfermedad, pues darás fuerzas revividas al mal. Pero si acaso colocas tu atención, tu deleite, tu enfoque en lo bueno, en el agradecimiento, si en vez de decir no a la enfermedad, dices sí a la vida o en vez de proclamar no a mi pobreza y das un ferviente y contumaz Sí a la abundancia y al agradecimiento, tú mismo estas programándote, a ti y al cosmos infinito a recibir abundancia y agradecimiento. Depende de ti, donde centras tu vida, esta florecerá en ese lugar, donde tú te centras, es donde tu vives y edificas tu hogar.
Muy bueno, como lo que produces. Eres grande.
ResponderEliminarMuy bueno, como lo que produces. Eres grande.
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