jueves, 24 de septiembre de 2015

De revancha justa


El fenómeno del Niño es el Fenómeno del Hombre porque el hombre es un “fenómeno” para aprender de sus errores.  Un Sísifo oligofrénico que lanza la misma basura al mismo río para luego con mucho esfuerzo extraerla del cauce y luego en la ribera volverla a lanzar y así, iteración tras iteración, hasta que éste en justa revancha, inunde hogares de la misma podre de la que el hombre lo colmó. Y así infinitamente.

Mas, lo que empantanará sus calles  no es el lodo sino su niñez vestida por polos apologéticos a Oh! Gerald Oropeza (Sí, existen. “El Tony Montana del Perú, mas naa”a la letra dice).
Lo que colmatará el cauce de sus ríos y acequias no es la basura sino la flacidez cerebral y la astenia espiritual, producto del consumo de fast foods faranduleros y realities .
Lo que hecha perder sus cosechas no es el Niño sino la corrupción de sus ciudadanos, siendo más palpable en el caso de sus autoridades, pero no porque sean estos más corruptos que sus electores, sino por simple oportunidad y cuantía.

Por eso es que Oropeza es un ídolo cautivo, un nuevo Atahualpa; “Esto es guerra” es la vida misma y “Chapa y choro y déjalo paralitico” la vía de la revancha justa.
Montaigne dice que es demasiada arrogancia esperar que todos los hombres sean buenos y honestos. Pero vivir sin esperanza es ir con mortaja en un día de sol. Y el cruel pero real verano se acerca.

Exitosa. 22/09/15


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